No señores, no se ha acabado el mundo. Hemos sobrevivido al año 2012. Sin embargo, la profecía de los mayas sigue vigente. El 21 de diciembre acabó una Era y empezó otra, la Era del Conocimiento y la Sabiduría. Esta Era da paso a una purificación absoluta en la humanidad, por el bien de nuestro querido planeta y ser vivo, la Tierra. Podríamos estar hablando de otro Apocalipsis. Las profecías mayas son infalibles, por lo tanto es más que probable que los próximos años sean los últimos de tu existencia. Y en este blog vamos a disfrutarlos al máximo ;)
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domingo, 16 de abril de 2017

Maldito United

Hacía tiempo que no me gustaba tanto un libro. 'Maldito United' es la historia de los 44 días de Brian Clough en el Leeds United, además de sus inicios como entrenador de fútbol y su hazaña con el Derby County, al que convirtió en campeón de Inglaterra tras ascenderlo de Segunda División.

Arrogante, excéntrico y apasionado. Clough deja a José Mourinho a la altura del betún. La novela, escrita por David Peace, se lee en primera persona, demostrando que el entrenador al que muchos amaban y odiaban también esconde sentimientos, miedos y dudas.



Tras salir de Derby por la puerta de atrás y fichar por un equipo de Tercera División, Clough es llamada por el Leeds para ocupar el puesto dejado por Don Revie, su mayor enemigo, Se ha pasado años criticando el juego del que en ese momento era el vigente campeón del campeonato inglés, por lo que no será bien recibido por gran parte de la plantilla. Además, no contará con su gran amigo Peter Taylor, con quien formó un tándem más que exitoso desde el comienzo de su carrera.

Ya había visto la película, y anoche la volví a ver. Como casi siempre, el libro es inmensamente mejor. Ojalá Peace escriba de la misma forma (tal cual) la historia de cómo Clough inicia una etapa espectacular en un Nottingham Forest que pasa de Segunda División a ser dos veces Campeón de Europa. 18 años estuvo Clough en ese banquillo, esta vez junto a Taylor, logrando la mayor hazaña nunca vista en el fútbol europeo. Mi máxima admiración para él.


viernes, 31 de marzo de 2017

Gracias, JK Rowling




Hace unos meses me volví a sumergir en las aventuras de Harry Potter. Reconozco que hacía tiempo que quería volver a leer los libros que marcaron gran parte de mi adolescencia, y la excusa perfecta fue el lanzamiento de una octava historia.

Así que empecé, creo recordar, a principios de año, y tres meses después me los he zampado todos. Sufrí con Harry en Privet Drive, amargado, sin saber por qué podía hablar con las serpientes y suspender objetos en el aire tan solo con la mirada. Sonreí cuando apareció Hagrid en los confines del mundo y le entregó la carta para empezar una nueva vida en el Colegio Howarts de Magia y Hechicería.




Al tiempo que Harry descubría con quien no juntarse (Malfoy) y con quien sí (Ron y Hermione) Lord Voldemort iniciaba su retorno después de haber sido prácticamente destruido al intentar matar a Potter de niño. Le dejó huérfano y con una cicatriz en forma de rayo en la frente. El Que no debe ser nombrado utilizó el cuerpo de un profesor y trató por todos los medios de robar la piedra filosofal para recuperarse cuanto antes. No lo hizo porque Harry y sus dos amigos sortearon todas las pruebas y la protegieron justo a tiempo.

El Señor Tenebroso volvería a la carga al año siguiente, pero esta vez de manera colateral: Mediante un diario que obligó a Giny, la hermana de Ron, a abrir la Cámara de los Secretos y soltar al Basilisco, que estuvo a punto de matar a más de un alumno. Harry, con ayuda de un fenix y del Sombrero Seleccionador, mató al basilisco, destruyó el diario y salvó a Ginny. Entonces apenas tenía 12 años. Un curso después, tuvo que aprender a controlar a los dementores (gracias al profesor Lupin) que 'protegían' el colegio del fugitivo Sirius Black, cuyo cometido parecía ser el de asesinar a Harry.



Todo lo contrario: Harry descubrió que Sirius era su padrino y el mejor amigo de su padre, y que había sido encerrado en Azkaban (la prisión de los magos) por error. El verdadero asesino era otro amigo de James Potter: Peter Pettigrew, el mismo que le había traicionado al entregarles a Voldemort, y que hasta entonces se había escondido en forma de rata, custodiada por Ron. En cuarto, llegaría un plan casi perfecto del Señor Tenebroso para acabar con Harry: Le incluyó en el torneo de los Tres Magos, le ayudó para que pasara todas las pruebas y al agarrar la Copa, se topó con un traslador que le llevó a sus pies. Fue entonces cuando murió Cedric, otro de los aspirantes al trofeo. No fue un plan perfecto porque Voldemort no contó con que Harry escapara gracias a un encantamiento de desarme y con ayuda del conjuro de su madre que todavía le protegía.

Probablemente, quinto curso fue el peor año para el niño de la cicatriz en la frente. Lo tomaron por loco, le echaron la culpa de la muerte de Cedric y tendría a una arpía del Ministerio como profesora de su asignatura favorita: Defensa contra las Artes Oscuras. Para colmo, a mitad de curso Dumbledore fue destituido de su cargo y Voldemort intentaba penetrar en la mente de Harry gracias a una misteriosa conexión que nació el día que intentó matarle. Potter veía siempre la misma visión: una puerta que llevaba a una sala llena de profecías. Cuando creyó que Sirius estaba en peligro, acudió a su rescate y se encontró con una emboscada. Sirius murió, Dumbledore consiguió retener a Voldemort y Harry supo por fin lo que significaba la profecía: Voldemort o él. Uno de los dos tenía que ser asesinado por el otro.




El Ministerio cambió de Ministro, Hogwarts volvió a la normalidad y todo el mundo comenzó a creer que sí, que Voldemort había vuelto y que Harry Potter era el elegido para acabar con él. Lo que no sabía era que el Que no debe ser nombrado tenía su alma dividida en siete trozos, y que debía destruirlos todos. Uno era el diario, otro era un anillo que estuvo a punto de matar a Dumbledore. Otro debía ser un guardapelo escondido en una cueva. El anciano director y el muchacho fueron en su busca, pero Dumbledore acabó gravemente herido y con un guardapelo falso. Al volver al castillo, Hogwarts estaba siendo atacado por los mortífagos, secuaces de Voldemort. Uno de ellos, el joven Malfoy, tenía la misión de matar al director, pero no lo hizo. Entonces apareció Snape (profesor de Pociones que siempre odio a Harry y su padre) y mató al anciano.

Todo pintaba negrísimo. Dumbledore muerto, el Ministerio controlado por Voldemort, Snape director de Hogwarts y Harry en busca y captura. Ese curso, ni Harry ni sus dos amigos volverían al colegio. Buscarían los pedazos de alma de Voldemort y los destruirían con la espada de Godric Gryffindor. Lograron encontrar el guardapelo (en el Ministerio), y descubrieron que en una cámara de Gringotts se encontraba otro. Cuando lo robaron, Harry supo que el siguiente estaría en Hogwarts (lo vio en la mente de Voldemort) y se dirigieron hacia allí. Entonces comenzó una batalla sin precedentes al tiempo que Potter encontraba otro de los pedazos en la sala multiusos. Solo quedaban dos: El del propio Voldemort y el que había trasladado a su serpiente, Nagini.

Sin embargo, y sin querer, vio como Voldemort mataba a Snape. Lo hizo para que la Varita de Saúco, una de las tres Reliquias de la muerte, le funcionara como su legítimo dueño. Antes de morir, Snape le dejó sus recuerdos para que supiera toda la verdad: El profesor de Pociones mató a Dumbledore por orden suya, le quedaba un año de vida por la maldición que portaba el anillo, y si lo hacía seguirá siendo un legítimo vasallo de Voldemort y espía para la Orden del Fénix. Él mismo fue quien entregó la espada de Gryffindor a Harry. Todo por el amor que siempre le profesó a su madre.



Y lo más importante: Harry supo que debía morir para que Voldemort también muriera. Se entregó a él y fue víctima de una maldición asesina... Que no le mata. El conjuro protector de su madre, aunque ya no tenía efecto en el cuerpo del muchacho, seguía en el interior de Voldemort al haberse recuperado años atrás con su propia sangre Harry se hizo el muerto, Voldemort obligó a Hagrid a llevar el supuesto cadáver a las puertas de Hogwarts y trató de someterlos a todos, Pero entonces aparecieron los gigantes, los therstals, el hipogrifo, los elfos domésticos, y Neville le cortó la cabeza a Nagini. La batalla volvió a empezar y Harry se descubrió.

Le explicó a Voldemort algo que acababa de entender. Él era el verdadero dueño de la varita de Saúco. Porque él desarmó a Malfoy en su mansión, y fue Malfoy quien desarmó a Dumbledore, quien era entonces legítimo dueño de la varita. Así, los hechizos de Voldemort no surtían el mismo efecto, y en el momento de atacar a Harry, la maldición rebotó contra él y murió. La oscuridad había terminado para siempre.

Bueno, pues ojito porque todo esto que acabáis de leer (lo siento, pero necesitaba hacer un resumen general) podría hacerse añicos en el último libro, 19 años después de la última batalla. Ojito porque hay viajes en el tiempo, Hermione es ministra de Magia, uno de los hijos de Harry (Albus) entra en Slytherin y se hace amigo del hijo de Draco Malfoy.... Una locura vaya. Y no diga más para no seguir spoileando.

PD: Es una pena que muchos diálogos de Harry Potter y el Legado Maldito no tengan mucho sentido, que este escrito en modo teatro y que no tenga la acción de los anteriores. Pero vaya, vale la pena leerlo.

PD2: Gracias por todo, JK Rowling.



lunes, 9 de diciembre de 2013

La culpa es nuestra

En este país cuesta mucho hacer autocrítica. Siempre es mejor echarle la culpa al vecino, al político de turno, a las inmobiliarias, a los alemanes, al fútbol, a las empresas, a los bancos… y mientras, nosotros nos lavamos las manos. ¿Qué culpa tengo yo de haberme quedado en el paro? ¿De que nadie compre casas? ¿De que los políticos sean corruptos? ¿De que vivamos en un país donde se gasta más de lo que se tiene? Pues ahí está el quid de la cuestión. Gastamos más de lo que teníamos. Vivimos por encima de nuestras posibilidades. Nos empeñamos en que todo estaba bien, que eramos los reyes del mundo. Y de repente nos chocamos contra nuestra propia ignorancia. 

Como bien dice Antonio Muñoz Molina, reciente premio Príncipe de Asturias de las Letras, "nada es tan sólido que no pueda desvanecerse mañana mismo en el aire". Es algo en lo que llevo reflexionando desde hace unos años, cuando la misma gente que se quejaba de lo mal que estábamos, se dedicaba a viajar por Europa, salir de fiesta tres veces por semana y vivir como si una vez acabado el dinero, pudiera luego crecer del árbol de la esquina.

La culpa de esta crisis es nuestra, en primera persona. Lo dice Muñoz Molina en 'Todo lo que era sólido'. Nos hemos acostumbrado muy fácilmente a vivir por encima de nuestras posibilidades, pero el pasado ya es un lujo que no nos podemos permitir. Ahora, que somos conscientes de las altas cifras de paro, de la enorme deuda emitida por el Estado, de los casos de corrupción que cada vez más proliferan entre nuestros políticos... nos damos cuenta de que lo que ahora nos parece tan claro era invisible mientras sucedía. Nadie pudo ver los indicios que nos llevaron al desastre. Al contrario, los expertos vaticinaban un crecimiento económico exponencial. España se salía del mapa. Y vaya, se salió de verdad.

La culpa es nuestra, y el primero que me 'dio' la razón fue Leopoldo Abadía, en su libro 'La hora de los sensatos'. El escritor aragonés argumentó que si hubiéramos gestionado bien nuestra economía, y si el gobierno lo hubiera hecho de la misma forma que lo hace una ama de casa para llegar a fin de mes, probablemente ahora no estaríamos en crisis. Encontré una entrevista en la que le preguntan a Abadía de quién es la culpa. Él lo tiene claro, la gente no reconoce "que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. A quien dice “¡Yo, no!”, yo le respondo: tú, también. Porque has cogido un AVE que no tenía que existir, te has montado en una línea aérea innecesaria..., etc".

Pero volvamos a 'Todo lo que era sólido'. Un libro imprescindible, en el que se cuentan todas las penurias de este país -y sorprendentemente, también sus virtudes-; en el que se muestra, con datos y ejemplos clarificados, lo que ha provocado el desmantelamiento de la economía española. Desde monstruosos edificios que no sirven para nada hasta cientos de embajadas de las comunidades autónomas por todo el mundo. De fiestas kilométricas -en tiempo y espacio- a coches de lujo. "Había que construir nuevos edificios para albergar los recién inventados organismos, había que adquirir y restaurar palacios viejos, encargar reformas y restauraciones a arquitectos amigos, llenarlos de mobiliario moderno para señalar las diferencias con la vieja administración obsoleta. [...] Casi cualquier gasto era factible, a condición de que se dedicara a algo superfluo".

Y entre esos ejemplos clarificados de gasto innecesario el autor destaca, sobre todo, las fiestas y procesiones. En Orihuela, hace poco, la noticia de que el Ayuntamiento iba a pagar casi 53.000 € a David Bustamante por actuar en la Gala de la Juventud desató numerosas críticas tanto de ciudadanos oriolanos como de las poblaciones vecinas. En lugar de utilizar el poco dinero disponible en sanidad, educación e investigación científica, el pueblo se ha dedicado a vivir de pan y circo, hasta que no le ha quedado pan.

Hay una frase que resume todo lo anterior y simplifica el porqué de todo esto:

"Cuando la barbarie triunfa no es gracias a la fuerza de los bárbaros sino a la capitulación de los civilizados". 


lunes, 7 de octubre de 2013

Historia del Mundo

Debo decir que me siento muy orgulloso de haberme leído lo que considero desde ya una obra maestra: "HISTORIA DEL MUNDO" de J.M Roberts, un libraco de 1167 páginas que relata con todo detalle la evolución del ser humano desde los 55 millones antes de Cristo -aparecen los antepasados de los primeros primates, los prosimios- hasta el año 2006, fecha en la que el grupo islamista Hamás, cuyo objetivo es el exterminio de Israel, se hace con el control del Parlamento palestino.


Debo agradecer a J.M Roberts por haber realizado lo que para mí sera, por siempre, mi biblia de la Historia Universal. Obviamente, pienso volver a leerlo dentro de poco. Gracias a él mi curiosidad ha aumentado de tal forma que quiero saberlo todo, absolutamente todo lo que ha pasado en todos los países, desde la prehistoria hasta nuestros días. No sé si encontraré un escritor-historiador capaz de sintetizar y explicar cada uno de los momentos más impactantes de la historia de la humanidad. Este libro y su autor me han marcado profundamente.

En definitiva, recomiendo este libro a todo aquel que quiera conocer con pelos y señales los orígenes del ser humano, su evolución, el porqué se comporta así actualmente, cómo se han producido algunos hechos que ahora son inexplicables... Todas las respuestas las tiene J.M Roberts.

viernes, 20 de enero de 2012

POSTGUERRA, un libro muy recomendable

Postguerra. Dícese de un libro de 1183 páginas que incluye toda la santa historia de Europa, desde 1945 hasta 2005. Mi querido profesor de Teoría e Historia del Periodismo ha tenido la maravillosa idea de que nos leamos este cuatrimestre uno de los mayores retos que acontecen al ser humano. Y sí, ha falta de pocos días para el límite, he conseguido leerlo. Hoy he hecho el examen y no he durado ni dos minutos: aprobado y con nota.  Y después de cagarme veinte mil veces en este libro que pesa más que una mula de carga, voy dar algunas de las razones por las que os lo debéis leer. En serio, es muy recomendable...

- El libro es una obra maestra. Consigue plasmar toda la época, desde el 1945 hasta 2005, de una manera única. Demuestra que lo sabe absolutamente todo (hasta el tanto por ciento de familias que tenían frigorífico en cada país) y que, por supuesto, se ha documentado muy bien.

- No hay ninguna duda de que con este libro tu cultura asciende de manera descomunal. Yo no tenía ni idea de política, ni de los horrores que habían sufrido la mayoría de los países, ni de la hazaña que consigue el continente recuperándose de tantos problemas. Después de leer este libro, seguramente responderás con acierto la mayoría de preguntas de historia del Trivial ;)

- Hace una cosa muy buena: utiliza elementos como el cine, la música y demás no sólo mostrar un interés general  de todos los aspectos de la sociedad, sino también para ayudar a que la obra sea mucho más digerible y menos farragosa. Algunas de las películas que ha nombrado he tenido que verlas, sólo por la forma como las presentaba. Lo mismo con la música.

- Sinceramente, lo que más me emocionó fue ver como cada Estado comunista caía uno detrás del otro. Yo no tengo ninguna ideología política, pero viendo las atrocidades  que se habían cometido en cada país, el lograr esa libertad en cada lugar casi al mismo tiempo fue una hazaña impresionante.

- Para ser británico, el autor (Tony Judt) le pega muchos palos a Gran Bretaña, y eso demuestra lo absolutamente objetivo que es. No quise ver su nacionalidad hasta terminar el libro, y me impresionó gratamente.

- Muchas frases me pusieron los pelos de punta (la manera con la que termina los capítulos no es para menos) pero sobre todo hay una en concreto. Cuando lees todo el libro te fijas en que continuamente te está mostrando que Europa está completamente dividida, que cada país va a sus intereses, que costó mucho completar esa Unión Europea que hoy conocemos… pero, sin embargo, en un ámbito en concreto Europa estaba asombrosamente unida. Dijo, en palabras textuales: “Lo que realmente unía a Europa era el fútbol”.