No señores, no se ha acabado el mundo. Hemos sobrevivido al año 2012. Sin embargo, la profecía de los mayas sigue vigente. El 21 de diciembre acabó una Era y empezó otra, la Era del Conocimiento y la Sabiduría. Esta Era da paso a una purificación absoluta en la humanidad, por el bien de nuestro querido planeta y ser vivo, la Tierra. Podríamos estar hablando de otro Apocalipsis. Las profecías mayas son infalibles, por lo tanto es más que probable que los próximos años sean los últimos de tu existencia. Y en este blog vamos a disfrutarlos al máximo ;)
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domingo, 2 de marzo de 2014

Noche de trajes




Ahora entiendo perfectamente a Barney Stinson: "Los trajes están llenos de alegría, son el equivalente en sastrería a la sonrisa de un bebé". Qué gran verdad. Ayer decidimos parar la tarde-noche del sábado en Elche, bebiendo cerveza y paseándonos trajeados, además de disfrutar de un gran partido entre el Elche y el Celta de Vigo en el Martínez Valero.

Ayer hablamos con decenas de personas. Nos hicimos amigos de los camareros del bar, de un hombre que nos instó a ir en taxi al campo, de unos americanos que eran del Celta, hablamos con chicas disfrazadas de ángeles negros, de ángeles blancos, de los bichos esos raros de 'Gru, mi villano favorito'... estuvimos en una Boda, nos cruzamos con José Sepulcre, presidente del Elche CF, en pleno centro, le dije por lo menos a veinte personas que el resultado al descanso iba a ser de 0-0 -incluido el segurata que te cachea antes de subir las escaleras-, le di la brasa a un chaval sentado al lado mio durante los noventa minutos que duró el partido, nos echamos una foto con nuestro gran amigo, el 'delegado de grada', y acabamos en casa de Samuel jugando a la play y sí, todavía bebiendo. En realidad no llegamos a parar en toda la noche.

El fútbol español debería aprender muchas cosas del alemán, pero sobre todo una muy concreta: ¡Poner grifos de cerveza gratis para abonados en los campos de fútbol! Sobre todo en el del Elche, donde los partidos empezaron a ser entretenidos desde que dejamos de verlos sobrios.

En definitiva, grifos en los campos y trajes en los cuerpos. No hay nada como una noche diferente y especial.

PD: Eternamente agradecido a Stewart Adams, creador del ibuprofeno.



sábado, 15 de febrero de 2014

13 horas entre palmeras




10:30: Llegada a Elche en Berenguer´s auto.

11:00: Realizamos un programa genial de ¡Córrete la Banda!, como cada viernes.

11:30: Me voy a la sala de ordenadores a hacer tiempo hasta la hora de clase.

14:00: Me como un bocata de lomo fresco con queso y tomate del 'Mesón del Jamón'

15:00: Disfruto de una buena clase de 'Crítica Cinematográfica'.

17:00: Carlos y Javi me recogen para irnos de cañas.

17:15: Estamos en la 'Sixtina', donde tomamos cerveza y una tapa de bacon con queso.

18:00: No nos convence y cambiamos de bar: Flash Point, en la Glorieta. Bebimos dos pintas cada uno y la cerveza más grande que he visto en mi vida.

20:00: No sé cómo, pero llegamos al Martínez Valero sanos y salvos -estaba en la otra punta-. Cambiamos de conductor tres veces. Salíamos a mear en mitad de la carretera en pleno tráfico. Carlos salió corriendo y no le volvimos a ver hasta dentro del estadio.

20:55: Salimos corriendo del coche Javi y yo, llegamos sin aire a las inmediaciones del estadio, me bebí una cerveza y subimos a la grada.

21:00: Comenzó el partido. Se unió nuestro colega Pablo. Nos dieron banderas. El partido, como no, acabó 0-0. Corominas falló un penalti. Pero dio igual, nos lo pasamos en grande.

23:00: Intentamos hacer cola en el Burguer King, sin éxito.

00:00: Acabamos cogiendo el coche para ir al Auto King, y después volver a las mesas del Burguer a comer las hamburguesas, deliciosas después de más de trece horas en la ciudad de las Palmeras. Después regresamos a casa tras un día absolutamente inolvidable.




domingo, 17 de noviembre de 2013

Lo diferente


Me gustan los bares irlandeses. No sé, son diferentes a los españoles en casi todo. Y por supuesto son diferentes a nuestro bar de toda la vida, en Callosa. Concurrido, con mesas que recuerdan al McLaren’s -de 'Cómo Conocí a Vuestra Madre'-, con una gran variedad de tipos de cerveza y un único propósito: charlar y beber. Charlar y beber. Como Ted, Marshall y compañía. Porque en eso consiste un bar.

Y no digo que los bares irlandeses sean mejores que los españoles, ni siquiera que sean mejores que nuestro bar de toda la vida. Pero, ¿saben? Yo, persona que aparenta ser de tradiciones firmes, que no sale de su pueblo ni con agua caliente y que canta el himno español en todos los partidos de la selección; me encanta lo diferente. Cuanto más diferente mejor. Atarse a la rutina está bien cuando llevas una vida de locos, pero es lo peor que puedes hacer cuando te encuentras con el mismo plato noche sí y la otra también.

PD: Me prometí no volver a jugar al Bingo porque sé a ciencia cierta que es la mayor estafa del mundo y que ya tendré tiempo de sobra a los 70 años para que corra el riesgo de darme un infarto esperando que salga el último número del cartón. Pero volví, hice línea y me quedé a uno de ganar 40 euritos. Y yo, que soy propenso al vicio, caí dos veces en la misma piedra. Y habrá una tercera, seguro.



domingo, 24 de marzo de 2013

Noches como esta

Ayer nuestro colega Carlos cumplía 19 años, y aunque lo previsto era irnos todos a comer la semana que viene al "Muerde la Pasta" para celebrarlo, anoche había que hacer algo. De repente, un triste sábado sin nada que hacer y sin fútbol -¿Qué iba a ser de nosotros en un sábado sin fútbol?- se convirtió en una de las mejores noches que recuerdo.




Corrieron litros de cerveza a base de competición (llegamos a las 9 rondas), bailamos y cantamos en mi casa, por la calle, en el pub LA CASA, jugamos a la ruleta del López, apostamos cosas sin tener ni idea, asistimos a un nuevo espectáculo de Samuel ebrio...

Tengo cientos de anécdotas de la noche de ayer, pero esas me las guardo para mi. Para nosotros. Por más noches como esta.